MOCTEZUMA II, el último emperador azteca

 

Moctezuma; Jose Luis Trueba

Titulo: Moctezuma

Autoras: José Luis Trueba Lara

Editorial: Oceano

No. de páginas: 274

Género: Biografía, Historia

Año: 2018

 

 

Siglo XVI, América.  Aquella América recién descubierta por los españoles, tenía tanto que ofrecer. Esas Indias Occidentales, alejadas del exterminio de la peste negra y virgen en sus territorios, era un paraíso sin explorar.

En esa Edad Media que muchos dicen que no vivimos en América, fue vivida intensamente por el gran Imperio Azteca.

Para que tengan una idea, la ciudad de Tenochtitlán tenía el doble de habitantes que la ciudad de Londres, durante esa misma fecha.  Pirámides, puentes, caminos, templos, y mucho, mucho oro.

Moctezuma II fue el último rey de los Aztecas, el que recibió al conquistador Hernán Cortés.

Y hasta allí, todas las clases de historia me acompañan, hasta que me encuentro con el libro de José Luis Trueba Lara, que me presenta un Moctezuma humano.  No solamente al guerrero, sino el heredero de un trono, que incluso quizás no quería aceptar.

TRAMA

La novela inicia haciéndonos testigos del parto de Axayácatl, quien iba a dar a luz al futuro heredero del Imperio.

El crecimiento de Moctezuma II va acompañado de detalles cargados de historia y tradición, que te llevarán a los pasillos del palacio más grande de la época.  Lo que para nosotros hoy en día serían supersticiones, forman parte de cada una de las páginas de la novela.

“Moctezuma ya no podía ser un niño. Ellos, los hijos de los grandes, no podían darse ningún lujo. El dolor no podía morderlos y debían ser corteses aunque el odio los dominara.”

Una adolescencia donde el autor refleja la presión que tenía nuestro personaje principal para cumplir con su futura responsabilidad.  Incluso muchas líneas me parecieron atinadas para un libro de automotivación y superación personal. 

Así, vamos creciendo con Moctezuma II, y conocemos al adulto, al líder del Imperio.  Al que era tan superior que nadie lo podía ver a los ojos. Pero también fue un emperador creyente de los designios de los dioses y de las señales que recibía.

Moctezuma II va ganando territorios y dominando el Imperio en sus guerras constantes con las tribus de Xochimilco, Iztapalaba, Cholula y otras más.

Pero una amenaza se acerca, la llegada de los teúles. Unos hombres blancos que llegaron a las costas, en unas balsas gigantes, con cabezas de acero, dientes amarillos,  con mucho cabello, y unos brazos que echan fuego.

Primero llegaron en un pequeño grupo y se alejaron.  Después llegaron para quedarse, cumpliendo una de las profecías de Quetzalcóatl.

Le corresponde a Moctezuma II conocer al guía de los teúles, a quienes les regala oro pensando que con eso los alejaría, desconociendo que fue lo que más los impulsó a quedarse.

El encuentro entre Hernán Cortés y Moctezuma ii fue una de las páginas inolvidables de la novela.  Y la forma en que el Imperio va cediendo ante la conquista española.

“Aquí y allá se susurraba que Moctezuma estaba perdido, vencido por los espíritus que salían de los rayos que vomitaban las armas de los españoles”

NUESTRA OPINION

Desde la primera página nos damos cuenta que será una novela llena de detalles históricos, de conocimiento profundo de las tradiciones aztecas y de un lenguaje algo complicado.

Me ha gustado mucho la forma en que me ha llevado a conocer el Imperio.  Las tradiciones, sus personajes, la forma en que los aztecas veían la vida. Te hace sentir el aroma del cacao con el achiote.

La forma en que eran guiados por sus dioses en cada una de las cosas que hacían en la vida, la siembra, los nombres de los niños, las fechas…

Más que eso, quizás me sorprendió mucho el terror hacia los dioses, cuyos nombres van detallados durante todas la novela.  Todo lo que salía mal era por culpa de ellos mismos, era porque los dioses estaban enojados.  Esto llevaba a sacrificios eternos de seres humanos y de niños. Cada tragedia era culpa de todos sus habitantes.

Muy bien escrita,  muy profunda, bien documentada.  Algunos párrafos son dignos de un libro de poesía, más que de una novela histórica.

Debo confesar que empecé a disfrutar de la novela, cuando empecé a anotar los nombres aztecas. Así pude clasificar los nombres de dioses, los sustantivos, y los nombres de los personajes.  Pienso que la novela merece un glosario para ayudar al lector en la fluidez de la lectura.

La novela está llena de detalles de la época, lo que hoy llamaríamos supersticiones, pero eran los lineamientos y los que marcaban cada una de las actividades del día a día mexica.

Me sorprendió enormemente la forma en que conocemos a Moctezuma II, como humano, como ser miedoso a los dioses, como reconciliador. Pero también un ser conflictivo o incomprendido, que terminó considerado traidor por parte de los suyos, por no querer enfrentar enérgicamente a los teúles.

UN POQUITO MAS

Uno de los regalos de Moctezuma II a Hernán Cortés, además del oro, fue entregarle a una de sus hijas.  Cortés la bautizó Isabel, para darle un nombre cristiano.  Ese linaje hoy en día sigue vivo pues todos sus descendientes están organizados y reconocidos por el Estado de México.

Realmente, la novela te obliga a seguir investigando más y más sobre la historia mexicana.

Después de esta novela verás con otros ojos a la ciudad de México, la antigua Tenochtitlán.

Fue un retrato diferente del último emperador azteca.

Gracias por compartir nuestra pasión.

 

 

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