Jugando a la Rayuela con Julio Cortázar

Título: Rayuela

Autor: Julio Cortázar

Editorial: Alfaguara

Nº de páginas: 699

Género: Novela, ficción

 Año: 2019 Edición Especial

 

Julio Cortázar es uno de los autores más importantes de la literatura española.  Nos habíamos deleitado con la colección de sus cuentos, donde nuestro favorito es “La casa tomada”.  Un relato donde Cortázar juega con la mente del lector, nos da la vuelta, y nos vuelve a poner en un sitio donde pensábamos no estar.  Cuando conocí en este relato, me dí cuenta que estaba leyendo a un genio de la pluma.

Pero no había tenido la oportunidad de leer a “Rayuela”, su obra cumbre.  Hoy les comparto nuestra reseña.

El libro

Uno de los retos, apenas uno, del libro, es el tablero para leerlo.  Sí, un tablero.  Rayuela tiene dos formas de leerse.  Puede leerse de la manera tradicional, hasta el capítulo 56, o sea, en orden.  O puede leerse, según las indicaciones que da el tablero.  Por ejemplo, empezar con el capítulo 73.

Al final de cada capítulo, el autor te indica con cuál capítulo debes seguir.  Es jugar a la rayuela, leyendo. O sea que al terminar el 73, te dice pasar al 1.

El libro está dividido en tres partes: “Del lado de allá”, “Del lado de acá”, y “De otros lados”.  Al leerlo con el tablero, cubres todos los capítulos.  O al leerlo, sucesivamente en orden, cubres las dos primeras partes del libro, hasta el capítulo 56.

Lo más curioso que aunque inicies la lectura de la manera tradicional, sientes que no hay nexos entre capítulo y capítulo, empiezas a buscar esos capítulos “prescindibles” de la tercera parte para que te den luces en la confusión.

Es allí el porqué el propio autor dice que hay varios libros en uno.

La primera parte, “Del lado de allá”, cubre las vivencias del personaje principal en París, y la segunda parte, “Del lado de acá”, nos muestra su regreso a Argentina.  La tercera parte es llamada capítulos prescindibles, que aunque parezcan ser de relleno, realmente amplían muchas situaciones del libro.

Otro de los retos de la lectura, es que mediante las reflexiones y divagaciones de los personajes, Cortázar reta a nuestro vocabulario.  Los personajes inventan juego de palabras, colocando h donde no existen o sustituyendo consonantes. Como en la infancia, cuando inventábamos palabras para que los adultos no nos entendiesen.  Así lo logra Cortázar en la novela.

De hecho, este nuevo vocabulario se define gíglico, el cual ha sido utilizado por otros autores previamente.

La trama

La historia narra la convivencia del personaje principal, Horacio Oliveira, con varios amigos en Paris, en los años 60s.  En esas reuniones bohemias, las reflexiones literarias, culturales y musicales, se comparten con el mate, licor y cigarrillos.  Un club que se hacía llamar el Club de la Serpiente.

Horacio tiene como pareja a Lucía, uruguaya, quien tiene un hijo y que por no tener dinero, tiene que llevarlo al apartamento, al no poderle pagar a la institutriz.  Es allí donde empiezan los problemas, pues el hijo no estaba en los planes de Horacio.

Lucía, conocida también como La Maga, empieza a sentir el distanciamiento de Horacio.

El momento más tenso surge cuando el hijo de La Maga, enferma.  Ella se niega a llevarlo al hospital, y el desenlace dentro del apartamento es sombrío.

Nuestra opinión

Rayuela simplemente es un reto literario.

La manera de escribir de Cortázar rompe con cualquiera forma y estilo. Lo podemos denominar como un rebelde literario, que iba contra cualquier estructura. Se rebeló obligando al lector a brincar de capítulo en capítulo, donde lo que menos hay es contexto, y el lector debe realmente concentrarse en lo que está sucediendo.

Mediante las reflexiones y monólogos constantes de los personajes, Cortázar nos lleva a la propia mente. Y si nos ponemos a pensar, es así como trabaja nuestra mente. Divagamos, pensamos múltiples temas, y todo sin  estructura alguna.

Con tantos elementos que contar de la novela, nos hemos olvidado de algo hermoso. Cortázar es un genio de las palabras.  Encontrarás infinidad de frases inolvidables.  Esas novelas que terminan subrayadas, resaltadas o marcadas. 

Así es la novela, marca de diferentes formas pues es una novela con un alto grado de dificultad lectora.

Puedes tener dos sentimientos al terminar de leerla, no querer despegarte de ella, o de una vez devolverla al librero.

Gracias por compartir nuestra pasión.

 

 

 

 

 

 

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