Llámame por tu nombre – Reseña

Título: Llámame por tu nombre

Autor: André Aciman

Editorial: Alfaguara

Nº de páginas: 280

Género: Romance, LGBT

 Año: 2007

 

Llámame por tu nombre puede ser una de esas novelas que luchan con la popularidad que ha tenido su adaptación cinematográfica.

Llevada al cine, diez años después de su primera edición, la película ganó la nominación como Mejor Guión Adaptado en los premios Oscar 2017.

Pero, ¿cuál es la novela que originó una de las películas del género romance Lgbt más vistas y comentadas en los últimos años?

“Llámame por tu nombre y yo te llamaré a tí por el mío”

La trama

Elio, es un adolescente italiano, hijo de un catedrático.  En su familia, desde hace muchos años, se acostumbra a recibir todos los años, a jóvenes que deseen pasar el verano en su casa, a cambio de ayudar a su padre, una o dos horas al día, en sus compromisos.

Es así que llega Oliver, un  joven profesor estadounidense a instalarse en su casa durante seis semanas.

Allí, se vive un ambiente de camaradería total.  Gente que va y viene. Cenas con muchos invitados, la típica velada italiana. Ex ayudantes de su padre que regresan a visitarlos constantemente.  En fin, una casa que nunca está vacía.

Dentro existe siempre un ambiente cultural.  Donde se respira literatura, filosofía y música.

Entre una tertulia y otra, Oliver y Elio conectan en diferentes debates y empiezan a conocerse mutuamente.

Es allí donde vemos crecer el romance de Elio hacia Oliver, el cual finalmente logra ser correspondido.

“La ausencia puede ser algo terrible si nos mantiene despiertos toda la noche y ver cómo alguien nos olvida antes de lo que hubiésemos deseado no ayuda”

Nuestra opinión

La novela está escrita en primera persona, por Elio, y se puede dividir en tres partes.  La primera parte donde Elio recuerda ese verano cuando Oliver llegó a casa.  La segunda parte cuando dejan fluir lo que sienten, y la tercera, cuando Elio narra, 20 años después el reencuentro con Oliver.

La primera parte es una sección muy densa, donde Elio nos lleva a sus pensamientos atribulados de un adolescente.  Sentimientos típicamente encontrados, que son muy bien narrados en la novela.  Esta desorientación del narrador es la que pone a prueba al lector.

Además, los sueños sexuales claramente explícitos de Elio hacen dudar de seguir la lectura. No por su contenido, sino por la confusión entre si fue real o no lo que está narrando.

Aquí es donde nos damos cuenta que el autor empuja al lector a entender como un adolescente se obsesiona con una persona mayor que él.  O quizás a recordarnos cuanto nos marcó un amor en nuestros primeros años.

La segunda parte, donde los sentimientos de ambos se manifiestan, alcanza a ser una hermosa novela de romance. Muy bien escrita, y donde la profundidad  logra una empatía con el lector.  Un romance profundo, independientemente de sus protagonistas.

Por último, que para muchos fue sorpresa en la lectura, el reencuentro, dos décadas después entre Oliver y Elio.

Podemos rescatar de la novela tantas cosas, las tardes filosofando entre los personajes lo cual le da un valor literario a la novela, no como un Zafón pero sí deja el sabor de una rica cultura. Obviamente, el romance entre los personajes principales. Y por último, los diálogos entre Elio y su padre que le dan un valor adicional a la novela.

“No sentir nada por miedo a sentir algo es un desperdicio”

Solo le hubiese pedido al autor una mayor descripción de la riviera italiana, pues a pesar que la novela se desarrolla allí, nunca me hizo viajar o sentir bajo mis pies las calles romanas.  Quizás ese elemento visual es el que pudo rescatar la película, para hacerla, entonces, inolvidable.

Una lectura del género lgbt que nos confirma  que el amor no tiene género, simplemente debe ser amor. Es el tipo de aprendizaje que debemos promover no solo en nuestras lecturas sino en nuestras acciones.

Recomendada por Librosyya.

Gracias por compartir nuestra pasión.

 

 

 

 

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