La Ciudad de las Bestias por Isabel Allende

Título: La Ciudad de las Bestias 

Autora: Isabel Allende 

Editorial: DeBolsillo 

Nº de páginas: 295 

 

“Mientras más años cumplo, más ignorante me siento. Sólo los jóvenes tienen explicación para todo.” 

 

 

Usualmente los centros educativos se destacan por asignar lecturas tediosas a sus estudiantes. Sin embargo, cuando recibí la noticia de que mis lecturas de este año iban a ser los libros de la trilogía “Las Memorias del Águila y del Jaguar” por Isabel Allende no pude evitar emocionarme. 

Nunca había leído nada de esta aclamada escritora latinoamericana. Elogios abundantes encuentras acerca de sus obras en cualquier comunidad lectora, en especial para obras como “Paula” y “La Casa de los Espíritus”. A pesar de eso, nunca había escuchado acerca de esta trilogía, por lo que decidí empezar mi lectura con cero expectativas, deseando que la Sra. Allende me sorprendiera… 

 

Trama 

La primer entrega de la trilogía, “La Ciudad de las Bestias”, nos presenta a un niño llamado Alexander Cold, quien por problemas familiares es separado de sus hermanas y es obligado a vivir con su abuela, Kate Cold. En la memoria de Alexander no reside ningún momento feliz con su abuela y comprende que lo que le espera será todo menos paz y tranquilidad. 

Mientras que la vida de Alex se ha basado en el monoteísmo y el sosiego, la de su abuela es todo lo contrario. La vida de Kate Cold está llena de aventura e incertidumbre. Al ser una gran reportera para la revista National Geographic, ha viajado a incontables países y vivido experiencias inigualables.  

Cuando recibe la noticia de que deberá cuidar a su nieto por un tiempo indefinido, le sale una propuesta de trabajo para ir al Amazonas. Junto a un equipo de profesionales, irá a investigar a la Bestia, una criatura descrita como “el yeti del Amazonas”. Sin más remedio, Alexander acompañará a su abuela una aventura en el Amazonas y vivirá una experiencia inigualable que, probablemente, cualquier chico metropolitano como él llegaría a aborrecer. 

 

No sabía que esperar de Allende… 

Además de sus logros como autora y activista, sólo sabía que se dedicaba a escribir novelas para adultos. Por lo que cuando me informaron que está trilogía era su primer intento en escribir literatura juvenil no sabía que imagen hacerme en la cabeza.  

Algo que me sorprendió indudablemente fue la inclusión del realismo mágico. Al único autor que le leído en ese género es a Haruki Murakami y ver la diferencia entre estos dos autores, uno asiático y otro latinoamericano, y sus maneras en usar este género fue una experiencia muy grata. 

 

Me encantó 

…el propósito de la historia. Allende utiliza su primer título de literatura juvenil como una literatura de protesta social acerca de la destrucción de ecosistemas en nuestro planeta, en este caso, el del Amazonas.  

Con las maravillosas descripciones del libro, nos transportamos a esta inmensa selva ubicada en Sudamérica. A medida que pasa el libro nos enamoramos del lugar y al terminarlo quedamos seguros de la belleza e importancia del lugar que tiene tanto como para las tribus que viven ahí como para nuestro planeta.  

La aclamada escritora chilena introduce en su trama a una gran cantidad de personajes. Entre ellos, quedé encantada con Nadia, una chica mitad estadounidense mitad nativa del Amazonas, muy inteligente y amable. Ella se convierte en amiga de Alexander y, al igual que él, va teniendo un desarrollo impresionante a lo largo del libro. 

 

Cómo pretendían que salvara las almas del cielo, sin salvar primerolas vidas en la tierra. 

 

También nos encontramos con el equipo de investigación de National Geographic, entre ellos el antropólogo Le Blanc, quien dice tener “conocimientos esenciales” acerca de las tribus del Amazonas y Omayra Torres, una doctora quien se ha dedicado a vacunar a diversas tribus del Amazonas.  

El equipo conoce a Mario Carías, patrocinador de la expedición para encontrar a la Bestia. Gracias a su posesión de diversas áreas del Amazonas, le provee a los investigadores todas las herramientas necesarias para que esta progrese. A pesar de esto, Nadia y Alexander sienten desde el primer momento cierta desconfianza hacia él.  

 

Sin embargo… 

No sé si es el hecho de que la mayoría de las novelas juveniles que le leído presentan una narrativa en primera persona, pero no conseguí conectar con ninguno de los personajes. Si bien Isabel Allende parece ser una ama al redactar descripciones, no fui capaz de sentir ninguna emoción cuando se trataba de alguno de sus personajes.  

Tocando el tema de las descripciones, además de que previamente comenté lo efectivas que son en el libro, sentí que la longitud de estas fueron innecesarias. Aspecto que se debe evitar en la literatura juvenil, la cual se caracteriza por su léxico sencillo de leer. Debido a las descripciones, en más de una ocasión la lectura llegaba a se tediosa y desea saltarme varias líneas para llegar a la acción en la trama.  

Todo lo anterior son características normales que se encuentran en una amplia gama de libros. Pero en La Ciudad de las Bestias, me encontré con un aspecto que resultó bastante incómodo 

A lo largo del libro, vamos aprendiendo junto con los personajes acerca de las tribus del Amazonas y  siempre se nos refiere a ellos como indios. Según lo que entendía y confirmé luego de investigar, el término indio es el gentilicio para personas de la India e indígena es el término correcto para dirigirse a los nativos de América, usualmente especificando de qué lugar del continente (ej. Indígenas de Panamá).  

Aquel es un pequeño dato que me llamó la atención. Si hubiera pasado una vez lo hubiera dejado pasar o hubiera asumido que es error de edición, pero siempre se utiliza ese término de manera incorrecta a lo largo del libro. Sumándole la intención de protesta social y la investigación que tuvo que hacer Allende para escribir el libro, me decepcionó ver aquel error en las páginas de La Ciudad de las Bestias 

 

¿Fue el mejor libro para empezar con Allende? 

No.  Luego de leerlo y de ver varias opiniones parecidas a las mías, continuaré en mi travesía Allenística sin expectativas altas. Lo positivo es que al leer otros títulos de ella no llegaré con expectativas altas, esperando que estas se cumplan. Pero si buscas algo diferente, una novela juvenil que no esté situada en un área urbana con un toque de realismo mágico, este libro es para ti.  

 

“Las palabras no son tan importantes cuando se entienden las intenciones.” 

 

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