Historias de mujeres extraordinarias

Durante estos días estamos celebrando los 200 años de la desaparición de  una mujer extraordinaria, Jane Austen.  Rompió los esquemas y se dedicó a la escritura, en vez de al matrimonio.  Una vida muy diferente para los estereotipos, que incluso no enorgullecía ni a su propia familia.

Pensando en Jane Austen, en todas sus novelas que hoy día son bandera para muchos grupos feministas, se nos ocurrió escribir sobre novelas que tengan protagonistas femeninas, ya sean reales o ficticias, pero que le dan el papel correcto que siempre ha debido tener la mujer como protagonista de nuestro día a día.

De esta manera, le regalamos un listado que sabemos que apenas alcanza un listado mayúsculo de títulos…. ayúdennos a terminarla .

Algunas son biográficas, otra son fruto de la imaginación de escritoras espectaculares, pero todas, todas, narran historias fascinantes.

Aquí les va una sugerencia de dramas, aventuras, contextos históricos y de ficción, pero sobre todo, de historias de mujeres extraordinarias.

Emma

La mejor manera de iniciar este listado no puede ser otro que con Jane Austen.  Austen es la autora de muchas novelas del siglo XIX, las cuales hoy en día son de literatura cotidiana, incluso en nuestros salones de clase.

No obstante, deberíamos situarnos en el contexto de la época para entender el desarrollo de sus tramas, del papel de la mujer, y sobre todo, en la que le recomendamos en este momento, Emma.

Una joven de 21 años, que procura buscar el amor para quienes le rodean, pero en esa búsqueda se olvida de sí misma, aunque el amor lo tenga muy cerca.

Es cierto que las novelas de Jane Austen tratan del amor, el honor de la familia, el respeto, la pareja… pero también busca la forma de entender ese mundo interno, oscuro e incomprendido. Quien mejor que ella para escribirlo? 

Recordamos un bello prólogo de Pujol, sobre esta novela:

“Percibimos en Emma ecos sofocados de un drama íntimo que la buena educación impide manifestar de una manera más clara. Esa prosa sencilla, elegante, natural, tiene una transparencia engañosa, su limpidez sugiere que no contiene nada más que lo que vemos, y disimula púdicamente secretos que no han dejado de intrigar a sus lectores.”

Quizás podemos encontrar en Emma un reflejo de la autora, quien crea una heroína en el siglo pasado, cuando ella misma solo lo fue hasta el final de sus días.

Yo soy Malala

Malala es aquella chica del medio oriente que a pesar de la prohibición de ir a la escuela, siguió yendo a su colegio en Pakistán, y sufrió un atentado en el cual, una bala le atravesó el rostro.

Un terrorista subió al bus, y preguntó directamente por ella: ¿quién es Malala Yazufán? Y le disparó tres tiros directo a la cara.  Y es que Malala ya era demasiado popular, había transmitido desde un blog anónimo la situación de las niñas en Pakistán, y se estaba convirtiendo en un enemigo al gobierno.

¿Les he dicho la edad de Malala? Tan solo 15 años. 

Ya en el exilio, recuperándose en un hospital inglés, y luego de ser la persona más joven en ganar un Premio Nobel de la Paz, nos regala este libro que narra las vivencias de su diario desde aquella pequeña casa en Pakistán, los deseos de su padre para que ella se superase, y la forma clandestina en que inició sus pasos como bloggera.

Hoy en día, es una universitaria que no se consideraba feminista hasta escuchar el discurso en las Naciones Unidas de Emma Watson.

Paula de Isabel Allende

Hablar de mujeres extraordinarias en la literatura, es hablar de la novela que más se ha difundido de Isabel Allende, Paula.

Vivir semanas en un cuarto de hospital, en pasillo blancos y una cama llena de aparatos que esconden a una hija de 28 años, hicieron que Allende se refugiara en lo mejor que sabe hacer, escribir.

Es allí donde inicia las cartas a Paula, para que cuando ella despierte pueda recordar los 28 años vividos, y fue mejor empezar por los 49 que ya tenía Isabel Allende en ese momento. 

Entre los párrafos del pasado de Allende, se asoma el dolor de una madre que espera ver una reacción en los ojos de su hija encamada. De repente pausa las cartas, y expresa su sentimiento, su angustia, se aleja de la historia familiar, y se choca con la realidad que tiene en una cama blanca.

Es imposible leer esta novela sin que el corazón se te encoja, sin que admires a todas las mujeres, no solo a la protagonista de la novela, a la que lucha en la cama, sino a las que ves todos los días, incluso a la que ves en tu propio espejo.

Paula, generó una oleada de reacciones, movimientos, marcó un antes y un después en la enfermedad que pocos conocían, porfiria.

Más que una sugerencia, es indispensable leerla, y cuidado que más de una vez en la vida.

Diario de Ana Frank

La forma en que la invasión nazi afectó a toda Europa tiene tantas expresiones, y seguirá impresionando nuestros corazones. Hace casi 80 años de la invasión nazi en Polonia pero las heridas siguen frescas. Y es que la palabra holocausto tuvo significado por primera vez en la historia mundial.

Personas con vidas normales vieron trastocada su rutina y no solo sintieron la amenaza de la guerra sino que la vivieron en carne propia.

Así, una chica, quien iba a la escuela todos los días y jugaba con muñecas, de pronto se vio huyendo  con su familia y escondiéndose en un anexo posterior de la fábrica de su padre.

Allí inicia el Diario de Anna Frank, una obra biográfica de una adolescente que no sospecha que ese será su refugio por casi dos años.

Si realmente fue Anna Frank quien escribió las notas de su diario, sigue siendo una polémica literaria.  Su padre, Otto Frank, fue el único que sobrevivió a los campos de concentración, y cuando confirmó la muerte de toda su familia, conoció en las páginas del diario de su hija, a una niña diferente.

Así, se publica, por primera vez en 1947, bajo el título “la Casa de Atrás”, que fue el título original con que Anna lo escribió.

Una de las obras más vendidas en la historia de la literatura. Inspiración de obras de teatro, películas, e incluso, lectura obligatoria en los colegios.

La forma en que Anna nos lleva de una manera sencilla e incluso ingenua, sobre el diario vivir en un cuarto donde se esconde junto a su familia y otros amigos, nos hace ver un lado diferente de la guerra.  Y conocer el final trágico de esas líneas, sigue estremeciendo generaciones.

Dime quién soy de Julia Navarro

Julia Navarro es una de las autoras españolas con más éxito en las últimas décadas. Autora de varias novelas históricas desde la Biblia de Barro, la Hermandad de la Sábana Santa, y su último lanzamiento, Historia de un Canalla.

No obstante, en Dime quién soy, Julia Navarro llegó para mí a la cúspide. No hay mejor obra en la bibliografía de esta española. Una obra maestra.

En plena crisis de desempleo español, un periodista joven recibe un encargo especial de una tía lejana: investigar la historia de su bisabuela, Amelia Garayoa.  Una persona innombrable en la familia pues abandonó a su bisabuelo para seguir un amorío con un comunista.  Por supuesto que de una bisabuela así nadie quería saber nada. 

Es así, que Guillermo inicia sus investigaciones, y muchas veces llega a una pared sin salida, pero poco a poco va deshojando la historia de una mujer que ha recorrido el siglo XX, desde la guerra civil española hasta la Segunda Guerra Mundial.

Empieza a sorprenderse de cada paso, los sinsabores de una mujer soltera en plena Europa, las tragedias que también alcanzaron a América y de cada lágrima de su bisabuela.  Muchas veces llega a un camino sin salida, pero ya su interés periodístico no es el que lo impulsa, ni siquiera el pago de sus honorarios, es el conocer más de esa mujer extraordinaria.

El mejor repaso sobre todos los acontecimientos del pasado siglo lo podrán encontrar en esta novela, pero llevados de la mano del personaje de Amelia, lo entenderán con más pasión y tragedia.

Una novela que te tiene en ascuas hasta la mismísima última página.

Como diría alguien que aprecio mucho: ¡yo quiero ser como Amelia!

La guerra no tiene rostro de mujer de Svetlana Alexiévich

Colaboración de http://unviajealamedida.com

La periodista bielorusa, Svetlana Alexiévich, ofrece en este libro una recopilación de relatos de las mujeres que pelearon en el ejército rojo durante la II Guerra Mundial.

Puede que no lo sepas pero esa guerra la pelearon también miles de mujeres, y no solo iban en rol de enfermeras o asistentes sino que también estaban en el frente como francotiradoras, oficiales, limpiando campos minados, etc.

El libro no se trata de las operaciones militares, la tecnología de la guerra o el número de muertos. Este libro es sobre las mujeres, lo que pasaba por sus mentes y cómo las cambió la guerra al tiempo que ellas cambiaban la guerra.

Se trata de seres humanos y sus experiencias personales.

La autora convocó por diversos medios a las excombatientes para que compartieran sus experiencias, y se encontró que a muchas se les negaba la oportunidad de hablar de la guerra, como si fuera infame su participación.

Muchas eran mal vistas por salirse del “rol tradicional femenino” dejando ver que los prejuicios pueden ser más fuertes que el agradecimiento que la sociedad puede sentir ante alguien que ofreció su vida sin miramientos para proteger su país.

En cada relato se encuentra la realidad cruel que enfrentaron, al tiempo que se deja ver que el amor, la compasión, la femineidad van más allá del escenario en que se encuentren las personas, por oscuro que sea.

Una de ellas nos dice “si renuncias a ser mujer, no sobrevives la guerra”, recordándonos que abrazar nuestra identidad y hacerla nuestra fortaleza es la mejor manera de sobrevivir cualquier obstáculo.

¿Qué les han parecidos estas sugerencias? Han leído algunas de las novelas? ¿Cuáles incluirán en este listado?

Gracias por compartir nuestra pasión.

 

 

 

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