“Y Julia, retó a los dioses”. Reseña

Título: Y Julia retó a los dioses

Autor: Santiago Posteguillo

Editorial: Planeta

Nº de páginas: 738

Género: histórico

 Año: 2020

Teníamos muchas ganas de seguir conociendo la historia de Julia Domna.  Y es que sabíamos que ese personaje daba para más, y así lo ha podido desarrollar Santiago Posteguillo, en la secuela de “Yo, Julia”.

Debemos recordar la primera parte donde Julia, siendo esposa del gobernador Septimio Severo, se plantea cumplir con el propósito que le asignaron sus dioses, no solo lograr que su esposo logre ser Emperador, que ya era la mayor de las ambiciones, sino alcanzar el inicio de una dinastía, la Dinastía Severa.

Ahora, en esta continuación, Julia debe seguir reconociendo a los enemigos que Severo no distingue, pero además, encontrará los enemigos dentro de su propio seno familiar, sus hijos.

Incluso, los enemigos de Julia están mucho más allá del nivel terrenal.  Hasta los dioses se han unido para vencerla.

El libro

Iniciamos en el año 200 DC.

Para facilitarnos la lectura, en cuanto a personajes y hechos históricos, el autor nos divide la obra en cinco libros:

  • LIBER PRIMUS: Plauciano
  • LIBER SECUNDUS: Cuarto César
  • LIBER TERTIUS: Coemperadores
  • LIBER QUARTUS: Caracalla
  • LIBER QUINTUS: Macrino

Septimio Severo ya es Emperador, y mantiene el control en Roma y el Senado. Debe aplacar fugaces rebeliones en las fronteras del Imperio, lo cual le exige hacer viajes con sus legiones al Oriente.

Quizás dentro de esa aparente paz, le cuesta ver a los enemigos que tiene mucho más cerca, en su propio entorno.  Entre ellos tenemos a Plauciano, el prefecto de la guardia, su mano derecha, pero quien esconde toda la envidia posible para aprovechar el mejor momento para derrocarlo.

Pero para Julia, las malas intenciones de Plauciano son obvias. Trata de lograr pruebas pero Plauciano es tan astuto como ella, nunca deja huellas de sus intrigas, y sigue mostrándose fiel al Emperador. 

La genial narración de Galeno mediante la lectura de su diario, nos acerca a todos los rincones y pasillos del Imperio. Siendo el médico de la familia imperial, llega a tener una cercanía importante.

Incluso es quien le presenta a la Emperatriz Julia Domna, el enemigo más fuerte que tendrá, un cáncer de seno.

Personajes

Una de las maravillas de la pluma de Posteguillo, es que los personajes secundarios van dando forma a una historia completa, que no puede ser real sin la presencia de esclavos, soldados o gladiadores.

Los esclavos Calidio y Lucia, siempre fieles a la familia Severo, siguen presentes en la novela.

Los herederos del Imperio,  Antonino y Geta, crecen con un odio y una ambición,  mal alimentada por Julia, lo cual tendrá consecuencias fatales.

Y un gran amor, que ya había nacido en la primera novela, surge con más fuerza en esta segunda entrega. La fidelidad de Quinto Mecio hacia la Emperatriz resulta más que conmovedora, sobrehumana.

Nuestra opinión

No creo que a un autor le entreguen dos veces el Premio Planeta.  Pero en esta novela, Posteguillo ha superado la primera entrega de “Yo, Julia”, con la cual ganó el Premio Planeta 2018.

Esta novela sigue teniendo una gran importancia literaria.  Nos presenta una figura femenina, olvidada por la historia, y la cual está siendo reinvindicada por Posteguillo.

Por otro lado, con la magia de la narración, el autor nos introduce un elemento nuevo, a los dioses del Olimpo.  Fue un ingrediente extraordinario, quizás algunos piensen que le restó credibilidad a la historia, pero para mí, fue un aporte magnífico para complementar la narración. Tantos enemigos tenía Julia, que ella sospechaba que incluso los Dioses estaban contra ella.  Y así era.

Más que recomendada.

Posteguillo es un autor con el cual puedes iniciar el género histórico, sin fallar.

Un autor que se documenta, pero que a la vez, sabe contar historias.

Sigue sorprendiéndome.

Gracias por compartir nuestra pasión.

 

 

Jugando a la Rayuela con Julio Cortázar

Título: Rayuela

Autor: Julio Cortázar

Editorial: Alfaguara

Nº de páginas: 699

Género: Novela, ficción

 Año: 2019 Edición Especial

 

Julio Cortázar es uno de los autores más importantes de la literatura española.  Nos habíamos deleitado con la colección de sus cuentos, donde nuestro favorito es “La casa tomada”.  Un relato donde Cortázar juega con la mente del lector, nos da la vuelta, y nos vuelve a poner en un sitio donde pensábamos no estar.  Cuando conocí en este relato, me dí cuenta que estaba leyendo a un genio de la pluma.

Pero no había tenido la oportunidad de leer a “Rayuela”, su obra cumbre.  Hoy les comparto nuestra reseña.

El libro

Uno de los retos, apenas uno, del libro, es el tablero para leerlo.  Sí, un tablero.  Rayuela tiene dos formas de leerse.  Puede leerse de la manera tradicional, hasta el capítulo 56, o sea, en orden.  O puede leerse, según las indicaciones que da el tablero.  Por ejemplo, empezar con el capítulo 73.

Al final de cada capítulo, el autor te indica con cuál capítulo debes seguir.  Es jugar a la rayuela, leyendo. O sea que al terminar el 73, te dice pasar al 1.

El libro está dividido en tres partes: “Del lado de allá”, “Del lado de acá”, y “De otros lados”.  Al leerlo con el tablero, cubres todos los capítulos.  O al leerlo, sucesivamente en orden, cubres las dos primeras partes del libro, hasta el capítulo 56.

Lo más curioso que aunque inicies la lectura de la manera tradicional, sientes que no hay nexos entre capítulo y capítulo, empiezas a buscar esos capítulos “prescindibles” de la tercera parte para que te den luces en la confusión.

Es allí el porqué el propio autor dice que hay varios libros en uno.

La primera parte, “Del lado de allá”, cubre las vivencias del personaje principal en París, y la segunda parte, “Del lado de acá”, nos muestra su regreso a Argentina.  La tercera parte es llamada capítulos prescindibles, que aunque parezcan ser de relleno, realmente amplían muchas situaciones del libro.

Otro de los retos de la lectura, es que mediante las reflexiones y divagaciones de los personajes, Cortázar reta a nuestro vocabulario.  Los personajes inventan juego de palabras, colocando h donde no existen o sustituyendo consonantes. Como en la infancia, cuando inventábamos palabras para que los adultos no nos entendiesen.  Así lo logra Cortázar en la novela.

De hecho, este nuevo vocabulario se define gíglico, el cual ha sido utilizado por otros autores previamente.

La trama

La historia narra la convivencia del personaje principal, Horacio Oliveira, con varios amigos en Paris, en los años 60s.  En esas reuniones bohemias, las reflexiones literarias, culturales y musicales, se comparten con el mate, licor y cigarrillos.  Un club que se hacía llamar el Club de la Serpiente.

Horacio tiene como pareja a Lucía, uruguaya, quien tiene un hijo y que por no tener dinero, tiene que llevarlo al apartamento, al no poderle pagar a la institutriz.  Es allí donde empiezan los problemas, pues el hijo no estaba en los planes de Horacio.

Lucía, conocida también como La Maga, empieza a sentir el distanciamiento de Horacio.

El momento más tenso surge cuando el hijo de La Maga, enferma.  Ella se niega a llevarlo al hospital, y el desenlace dentro del apartamento es sombrío.

Nuestra opinión

Rayuela simplemente es un reto literario.

La manera de escribir de Cortázar rompe con cualquiera forma y estilo. Lo podemos denominar como un rebelde literario, que iba contra cualquier estructura. Se rebeló obligando al lector a brincar de capítulo en capítulo, donde lo que menos hay es contexto, y el lector debe realmente concentrarse en lo que está sucediendo.

Mediante las reflexiones y monólogos constantes de los personajes, Cortázar nos lleva a la propia mente. Y si nos ponemos a pensar, es así como trabaja nuestra mente. Divagamos, pensamos múltiples temas, y todo sin  estructura alguna.

Con tantos elementos que contar de la novela, nos hemos olvidado de algo hermoso. Cortázar es un genio de las palabras.  Encontrarás infinidad de frases inolvidables.  Esas novelas que terminan subrayadas, resaltadas o marcadas. 

Así es la novela, marca de diferentes formas pues es una novela con un alto grado de dificultad lectora.

Puedes tener dos sentimientos al terminar de leerla, no querer despegarte de ella, o de una vez devolverla al librero.

Gracias por compartir nuestra pasión.